Mastitis y Lactancia

Mastitis y Lactancia

Hoy vamos a tratar un problema relativamente frecuente las mamas lactantes (entorno a un 10% de las mujeres lo sufren) que muchas veces por desconocimiento se trata tarde o mal.

Una mastitis es una disbiosis de la flora bacteriana, es decir que por algún motivo las bacterias que habitualmente están en nuestro cuerpo de manera natural y beneficiosa comienzan a cambiar o a multiplicarse de manera que afecta negativamente a nuestro cuerpo.

Este cambio lleva a una inflamación de uno o varios lóbulos mamarios de nuestra glándula mamaria.

Suele producirse en las primeras 6 semanas desde el inicio de la lactancia, sin embargo, se puede dar durante toda la lactancia.

 

En estos procesos puede o no estar implicada una infección bacteriana, y por este motivo si una mastitis no es revisada y controlada por un especialista que determine si es o no conveniente el tratamiento antibiótico adecuado, esta mastitis puede derivar en un absceso que a veces se debe quitar de manera quirúrgica.

Los síntomas de una mastitis, más comunes son:

  • Intensa inflamación local que produce bastante dolor en el pecho afectado. (suelen ser unilaterales, pero pueden producirse mastitis bilaterales).
  • Enrojecimiento de la zona afectada.
  • Ingurgitación (llenado excesivo del pecho, ya que no se drena correctamente).
  • Induración.
  • Síntomas gripales: fiebres altas de más de 38. 5º, cansancio, escalofríos, dolor de cabeza, dolor corporal…

 

 

Dentro de las mastitis hay varias categorías y dependiendo del tipo podemos encontrar unos síntomas u otros, pero estos son los más comunes.

Las causas más comunes de las mastitis son:

  • Grietas por mala postura o frenillo sublingual corto.
  • Obstrucción o ingurgitación mal resueltas.
  • Antibióticos que alteran la flora intestinal de la madre.
  • Infección por Staphylococus Aureus y el MRSA.

El tratamiento también va a depender de la causa subclínica que lo haya producido, pero en grandes rasgos, el tratamiento principal será:

  • Si existen grietas se deben lavar con agua y jabón por lo menos 3 veces al día.
  • Mantener el pecho al aire libre el mayor tiempo posible
  • Poner el pecho al sol un rato, si se reseca se puede usar un poco de aceite de oliva, y no es necesario retirarlo cuando mame el bebé.
  • Nutrición adecuada (puede ayudar comer alimentos encurtidos, fermentados y aumentar los alimentos ricos en vitamina C).
  • Aumento de fluidos.
  • Reposo
  • Atención emocional, grupos de apoyo o asesora.

En cuanto a la lactancia es muy importante:

  • Revisar el agarre para que sea un buen agarre profundo, tomas frecuentes (incluso a veces puede ser necesario el uso de extracción de leche) y realizar compresión mamaria durante el amamantamiento.
  • Las tomas se deben empezar por el pecho afectado. Sí es muy doloroso, se empezará con el pecho no afectado hasta que se produzca la trasferencia de leche, en ese momento se pasará al siguiente pecho.
  • El bebé podrá mamar del pecho afectado sin ningún problema.
  • Sí al acabar la toma, nota aún el pecho lleno, se debe extraer con extracción manual o sacaleches, el resto de la leche.
  • Las posturas que suelen ayudar son, por ejemplo:

La postura de la loba (ya que el pecho está a favor de la gravedad)

Posturas como El Caballito, Kola o Rugbi (si necesitamos un agarre profundo)

  • También ayuda el masaje terapéutico.
  • Sí presenta mucho dolor durante la succión se pueden usar pezoneras y retirarlas lo antes posible.
  • Frio local entre tomas. Se pueden usar discos de hidrogel o hojas de col para enfriar la zona.
  • Compresa o duchas tibias antes de la toma, pero solo antes de la toma, después debemos aplicar frio.
  • Tratamiento analgésico con Ibuprofeno 400-600 mg/8h (de elección) o paracetamol 650mg-1g/8H).
  • Se debe reevaluar a las 48-72H.

Sí tras 24 horas no hay mejoría se debe acudir al medico para que se paute un antibiótico compatible con la lactancia.

Aun así, muchas veces es necesario realizar un cultivo de leche para encontrar el tratamiento adecuado para la infección.

Si estás pasando o crees que estas pasando por una mastitis te aconsejo contactar con una asesora de lactancia o IBCLC para que te ayude en el proceso y que este no se complique en un absceso o haga que tu lactancia fracase debido a un mal asesoramiento.

Y recuerda que siempre puedes contactar conmigo si necesitas ayuda y estaré encantada de acompañarte.