¿Tendré suficiente leche para mi bebé? ¿Qué es la Hipogalactia?

¿Tendré suficiente leche para mi bebé? ¿Qué es la Hipogalactia?

La definición de hipogalactia es escasa producción de leche materna que impide obtener el aporte suficiente de leche para alimentar al bebé de forma exclusiva.

La incidencia de Hipogalactia real es baja, tan solo un 10% de los casos.

Sin embargo, cuando hablas con las mamás, la mayoría de las veces escuchas frases como:

–Le doy el pecho, pero también biberón porque no se estaba comiendo lo suficiente.

–Al final no le dí el pecho porqué no tenía suficiente leche.

–No le doy el pecho porque el pobre se quedaba inquieto tras la toma, parecía que tenía hambre.

–Es que con el pecho estaba pidiendo cada poco tiempo, creo que no tenía suficiente leche.

Todas estás afirmaciones normalmente viene en su mayoría de tres cosas:

1. Expectativas poco realistas de las necesidades de un bebé: Muchas veces pensamos que los bebés comen cada varias horas o que no es normal que pidan el pecho cada poco tiempo o que deben de dormir por la noche durante 6-7 horas.

La realidad es que los bebés se despiertan cada poco tiempo, a veces maman cada dos horas y a veces cada 15 minutos, dependiendo del día, la hora, la temperatura exterior, la edad…

Si supiéramos que esto es normal y no recibiéramos comentarios como ¿Otra vez quiere comer? O Este niño está todo el día enganchado a la teta, podríamos respirar tranquilas y normalizar la realidad de como come un bebé sano.

  1. Poco apoyo sanitario: Es realmente importante que antes de dar a luz y durante el proceso de la lactancia, tengamos un profesional al lado que esté cualificado e informado sobre lactancia materna para ayudarnos, apoyarnos y educarnos sobre estas cuestiones.

Muchas veces no es el caso, ya que, aunque se da mucha importancia a la preparación al parto (que es maravilloso) no se le da apenas importancia a la lactancia.

La mayor parte de las veces, parte de la base de que los profesionales de salud apenas han recibido formación sobre lactancia y muchas veces ellos mismos nos generan esas dudas infundadas o nos asesoran erróneamente.

  1. Pocas vivencias. Muchas veces el problema principal de las lactancias es un agarre inadecuado al pecho.

Los bebés nacen e instintivamente buscan el pecho de su madre, están preparados para mamar y mamar bien a no ser que tengan algún problema como un frenillo sublingual que se lo impida.

Sin embargo, las mamás no estamos acostumbradas a ver a los niños mamar, muchas veces no lo hemos visto nunca en casa o hemos tenido vivencias al respecto.

Esto hace que intentemos imitar posturas que vemos cuando un bebé toma biberón, que estemos incomodas o que no sepamos como se debe agarrar el bebé para recibir el aporte suficiente de leche.

Cuando un bebé no agarra bien el pecho se pueden generar muchos problemas como os cuento en el post de “Un correcto agarre”.

Una vez aclarado este punto, importantísimo, vamos a ver ¿porqué se produce una hipogalactia?

Como hemos visto Hipogalactia significa que el pecho de la mamá no produce suficiente leche como para poder alimentar a su bebé, las causas de esto pueden ser variadas.

El pecho materno se prepara desde antes incluso que nazcamos nosotras, es decir comienza su formación en el interior del útero de nuestra madre y se va desarrollando con nosotras a lo largo de nuestra infancia, adolescencia y edad adulta.

Además de las estructuras necesarias para la lactancia, también juegan un papel fundamental las hormonas, por lo tanto un desarreglo en las hormonas que se encargan de producir y eyectar la leche, va a suponer una escasa producción de la misma.

Las causas de hipogalactias pueden ser hormonales o glandulares.

Algunas causas se pueden tratar una vez diagnosticado el problema y de esta manera desaparecería el problema de producción.

Otras en cambio son permanentes.

Entre las causas de hipogalactia permanente está la hipoplasia mamaria.

El problema de esta condición es que el pecho no se ha desarrolla bien durante las etapas embrionarias o durante la pubertad debido a un problema hormonal.

En la etapa de la pubertad se empieza a formar el interior de la mama y los tejidos que posteriormente se encargarán de producir leche.

En el caso de la hipoplasia el pecho tiene un crecimiento imperfecto que da lugar a unas mamas de tamaño menor y con escaso tejido mamario en su interior.

No se trata de un pecho de tamaño pequeño, las mujeres que tienen el pecho pequeño disponen de tejido mamario para poder amamantar. El pecho con falta de tejido mamario tiene un aspecto característico:

  • Son pechos muy separados entre ellos.
  • La areola y el pezón pueden aparecer más engrosados ​​que el resto del pecho.
  • El pecho tiene una forma tubular parece un cono o un tubo.
  • También pueden presentar diferencias muy significativas de volumen entre un pecho y otro.

Durante el embarazo el pecho termina de desarrollarse y se prepara para la lactancia, otro indicativo de posible hipogalactia es que durante la gestación la mujer no nota el típico aumento de volumen del pecho, y a veces tampoco la areola modifica su color y no se oscurece.

En el post parto el pecho tampoco varía demasiado de tamaño y tampoco se nota la característica sensación de plenitud y de peso que conlleva la subida de leche.

Sólo mediante la evolución y el crecimiento del bebé durante los primeros días de vida se puede determinar la necesidad de que sea suplementado.

Otros factores que pueden derivar en una Hipogalactia son:

Trastornos alimentarios que producen amenorreas sostenidas

Durante cada menstruación, nuestro pecho sufre cambios, ya que se desarrolla y crece. Sin embargo, las mujeres que han sufrido trastornos alimentarios durante la pubertad y no han tenido la regla durante meses o, incluso, años pueden sufrir un escaso desarrollo de la glándula, lo que compromete su lactancia en un futuro. Como resultado de esas amenorreas el pecho puede ser hipoplásico y tener poco tejido mamario que puede resultar insuficiente para conseguir una lactancia materna exclusiva.

SOP (Síndrome de Ovarios Poliquísticos)

Debemos tener claro que sufrir este síndrome, o verse afectada por alguno de estos problemas, no implica directamente problemas de lactancia.

Las mujeres que sufren este síndrome es conveniente que acudan a un especialista en lactancia materna y se informen sobre la existencia de un medicamento que ayuda a equilibrar el desajuste hormonal que padecen, para favorecer el crecimiento del tejido mamario durante el embarazo y la normalización de los receptores de prolactina en el posparto.

Alteraciones de la tiroides

Sufrir desarreglos tiroideos durante el embarazo o anteriormente puede afectar a la producción de leche materna, por ello, es necesario una supervisión inmediata tras el parto.

La glándula tiroides secreta especialmente tiroxina (T4) y triiodotironina (T3). En cuanto a la lactancia, la presencia de T3 es necesaria para que exista una adecuada respuesta a la prolactina de la mama, vital para la producción de leche.

Síndrome de Shehann

Cuando se produce una hemorragia severa en el parto, en el posparto o en etapas anteriores de la vida, esta puede comprometer el funcionamiento de la hipófisis (la glándula pituitaria). Se trata del centro neurálgico que controla, entre otras hormonas, las encargadas de producir la leche materna.

Se considera una patología grave, aunque poco común, e implica que la producción de leche sea insuficiente o incluso inexistente.

Cirugía de reducción mamaria

Si se daña en la operación la glándula mamaria, eliminando tejido mamario y seccionando los conductos galactóforos se puede producir una futura hipogalactia.