Miel ¿Cuándo la pueden tomar los niños?

Miel ¿Cuándo la pueden tomar los niños?

¿Qué es el botulismo y cuál es su peligro en niños?

La Miel es un alimento incluido en nuestra dieta mediterránea y quizá por eso, y porqué es un alimento natural, podemos creer que la podemos ofrecer sin problema a nuestros bebés.

La miel es un alimento que no debería ofrecerse a niños menores del año de edad, ya que aumenta el riesgo de contraer botulismo.

El botulismo es una enfermedad grave y potencialmente mortal, aunque es muy inusual.

Normalmente se produce por una intoxicación alimentaria, al ingerir alimentos contaminados con neurotoxinas potentes llamadas toxinas botulínicas.

En el caso de los lactantes o niños menores de un año, el botulismo se produce al ingerir las esporas de C. botulinum que germinan como bacterias y colonizan el intestino, liberando las toxinas.

En la mayoría de los adultos o niños mayores de un año, esto no pasa, ya que el intestino presenta defensas naturales que impiden que las esporas germinen y crezca la bacteria.

En los lactantes infectados, los síntomas clínicos incluyen:

–Diarreas.

–Pérdida de apetito.

–Debilidad.

–Llanto inconsolable.

–Pérdida del control de la cabeza.

Si bien es muy raro que está infección se produzca, debido a la inmadurez del intestino y el sistema inmune de los lactantes, es recomendable esperar a partir del año para ofrecerlo con seguridad.

La miel tiene muchas propiedades interesantes, vitaminas (C, B1, B2, B3, B5), ácido fólico, minerales como el fósforo, calcio, magnesio, silicio, hierro, magnesio… aminoácidos esenciales, fosfolípidos y desde luego AZÚCARES.

Debido a esto es importante moderar su consumo y no tomar grandes cantidades, ya que, aunque sea un alimento natural, su alto contenido en azúcar, si se toma en exceso, puede ser perjudicial para la salud.

De manera esporádica y en periodos donde se necesita una gran cantidad de energía (como en la infancia) se puede consumir la miel sin tener efectos negativos para la salud.

Sin embargo, debido a que es un azúcar y es muy palatable, es mejor esperar a partir de los dos años para ofrecerlo, ya que al igual que el resto de azucares, puede dejar de lado a alimentos nutricionalmente mucho más interesantes para nuestros peques de la casa.