Una pregunta recurrente en las mamás y papás, sobre todo primerizos, es ¿Cada cuánto hay que darle de comer a un bebé? ¿Cómo puedo saber si el bebé está saciado? ¿Cuánto tiempo mama un bebé?

Vamos a arrojar un poco de luz a todas estas dudas tan comunes.

En primer lugar, debemos tener claro que los bebés a término son capaces de regularse y saber cuánto y cuándo quieren comer.

Y lo más importante es: ¡LA ALIMENTACIÓN ES A DEMANDA! Tanto si el niño está alimentado con lactancia materna, lactancia artificial o incluso en AC.

Debemos dejar al lado el falso mito de que se debe dar de comer cada tres horas y 10 minutos en cada pecho. Esta más que demostrado que esto no es adecuado y es una de las razones por las que algunas lactancias fracasan. No por las mamás, sino porque los profesionales no han sabido dar respuestas acordes a la evidencia científica.

El pecho, tanto como el biberón, es a demanda, es decir, debemos saber identificar las señales de hambre para poder entender cuando nuestro pequeño nos demanda alimento.

Muchas veces debido a la presión social, a malos consejos o incluso a falsos mitos, caemos en la duda de que el bebé no come suficiente, o que al contrario no debe comer hasta que no pase cierto tiempo, o incluso que debemos despertar al bebé para que coma. Esto último, salvo algunas excepciones, como bebes prematuros o con bajo peso, no es necesario hacerlo.

Los recién nacidos pasan sus primeros meses en su mayoría, haciendo dos cosas: comer y dormir. Por tanto, hoy vamos a hablar de las señales que tenemos que identificar para percibir que nuestro peque tiene hambre.

Señales tempranas de hambre:

  • En este momento es cuando debemos dar de comer al bebé, ya que comienza a tener hambre, pero se encuentra relajado y calmado.
  • El peque comienza a moverse, mueve sus manitas, sus pies, la cabeza, abre los ojitos.
  • Abre la boca en busca de su fuente de alimento, busca el pecho de su mamá.

Señales intermedias:

  • En este momento el bebé ya tiene bastante hambre y está más inquieto.
  • Se estira.
  • Comienza a hacer sonidos.
  • Se agita, mueve sus extremidades con más fuerza.
  • Se lleva la mano a la boca.

Señales tardías:

  • En este momento el bebé está muy hambriento, se encuentra agitado e irritado.
  • Llora desconsoladamente.
  • Se pone colorado.
  • Realiza movimientos muy agitados.

Cuando esto pasa lo mejor es intentar calmar al bebé antes de ponerlo al pecho o darle el biberón. Podemos cogerlo en brazos, acunarlo, recostarlo sobre el pecho, hablarle, acariciarle… hasta que se calme un poco y así pueda comer tranquilo y coger bien el pecho.

Cada bebé es un mundo, porque cada persona es única, y ninguno somos iguales.

Hay bebés que maman menos tiempo, pero más veces, y hay bebés que tardan más tiempo en sentir hambre…

También hay factores que influyen, por ejemplo, un bebé recién nacido tiene un estómago muy pequeño que va aumentando de tamaño según pasan los días, por tanto, cuanto mayor es el bebé tarará más tiempo en pedir alimento y lo obtendrá más rápidamente. Otro factor es el clima, un bebé que nace en verano, muy probablemente, mamará más a menudo, ya que no solo maman para alimentarse, sino que además es la forma que tienen de hidratarse.

Recordemos que un bebé únicamente debe alimentarse de leche hasta los 6 meses de vida, tanto si es lactancia materna como si es artificial.

Por tanto, es importante poner al bebé al pecho cuando comience a manifestar señales de hambre tempranas.

Se les debe ofrecer primero un pecho y dejar que lo vacíe, una vez el bebé suelte el pecho, se le ofrecerá el segundo pecho. Algunas veces tendrá suficiente con uno y a veces comerá de los dos.

Es fundamental que el bebé mame del pecho hasta vaciarlo, y no cambiarlo cada 10 minutos, ya que la composición de la leche va cambiando a la vez que el bebé mama, de modo que, al principio de la toma, la leche contiene mucha más agua y al final de la toma contendrá mucha más grasa.

Hay bebés que tardan más que otros en vaciar el pecho, por lo que debemos dejarle en el pecho hasta que él lo suelte por sí solo y entonces le ofreceremos el segundo pecho.

Una vez que el bebé este saciado, soltará él mismo el pecho y se quedará tranquilo y posiblemente dormido.

La leche materna es suficiente para alimentar a un bebé, de hecho, es el mejor alimento que pueden recibir, así que tranquilos.

Y sí necesitas ayuda con tu lactancia, no dudes en ponerte en contacto conmigo.