Anquiloglosia. ¿Qué consecuencias tiene en la salud de los niños?

Anquiloglosia. ¿Qué consecuencias tiene en la salud de los niños?

Hoy vamos a hablar del frenillo sublingual corto. Se ha hablado y especulado mucho alrededor de este tema e incluso la prensa ha realizado noticias alarmistas sin sentido.

¿Es la anquiloglosia una moda? La respuesta corta seria que no pero hoy voy a explicarte un poquito más sobre este tema.

La anquiloglosia es una anomalía congénita ligada al cromosoma X que da lugar a un frenillo sublingual anormalmente corto, grueso o poco elástico, limitando de esta manera el movimiento natural de la lengua.

La incidencia de anquiloglosia es 3 veces más frecuente en niños que en niñas y se da entorno a un 10%, aunque algunos estudios y la practica clínica actual creen que está entorno a un 30%.

La incidencia de anquiloglosia es 3 veces más frecuente en niños que en niñas

La anquiloglosia presenta varios tipos y cada cual recibe un nombre dependiendo de la escala utilizada para su valoración. En general podemos hablar de 4 tipos.

Tipo 1: Este frenillo se inserta desde el surco alveolar de la lengua hasta la punta, lo que provoca que cuando el bebé intente levantar la lengua se forme una forma de corazón.

Tipo 2: Este frenillo se inserta desde el reborde alveolar hasta la zona próxima a la punta de la lengua.

Cuando el bebé intenta elevar la lengua se observa una forma de cola de ballena, observándose una muesca en la punta de la lengua y la base del frenillo presenta la forma de una torre Eiffel.

Tipo 3: Este frenillo se inserta desde la zona de las glándulas sublinguales hasta la mitad de la lengua.

Al intentar elevar la lengua se observa como esta toma forma de cuchara.

Tipo 4: Este frenillo no se ve a simple vista y se debe utilizar una sonda canalada o la palpación para valorarlo.

Se inserta en la zona posterior de la lengua hasta la capa subdérmica o mucosa, impidiendo así la elevación de la lengua.

Este último tipo es una de los más difíciles de diagnosticar y al mismo tiempo se ha observado que es uno de los que más dificulta la lactancia.

Las posibles consecuencias de la anquiloglosia son entre otras:

  1. Problemas en el habla y en la pronunciación correcta de algunos fonemas como pueden ser: N,L,F,K,R,RR,J.
  2. Mal posición dental y enfermedad periodontal.
  3. Problemas respiratorios como apneas del sueño, ronquidos desde corta edad, tendencia a la bronquitis, reducción de la altura de las coanas…
  4. Asimetría facial.
  5. Se ha relacionado con problemas de escoliosis.
  6. Ictericia neonatal.
  7. Migrañas.
  8. Problemas con la lactancia materna: Dolor, grietas en los pezones, mastitis, poca ganancia de peso del recién nacido, atragantamientos…

En relación con la lactancia materna vamos a hablar un poco más de ello y explicar el porqué está afección puede dificultar e incluso acabar con la lactancia materna.

La lactancia es una actividad motora compleja que requiere la coordinación de la succión, la deglución y la respiración, y en este proceso la lengua toma un papel crucial.

Durante la lactancia la lengua realiza una serie de movimientos secuenciales que permiten al bebé extraer con facilidad la leche del pecho de su madre.

  1. Extensión.
  2. Elevación (es necesario que la lengua se eleve para así poder comprimir la areola y realizar la acción de ordeñar).
  3. Lateralización: La lengua se debe mover hacia los lados para adaptarse a los cambios de posición del pezón.
  4. Movimientos peristálticos: Son movimientos ondulantes de la lengua que permiten llevar la leche hacia la faringe para ser deglutida.

Power RF. Tongue-tie and frenotomy in infants with breastfeeding difficulties: achieving a balance. Arch Dis Child 2014; 100: 489–94.

Cuando la lengua no es capaz de realizar esta secuencia de forma correcta debido a que esta anclada en una zona que le impide su movimiento se puede producir:

  • Incapacidad de conseguir un agarre profundo.
  • Tomas largas y cansadas para el bebé.
  • Fallo de medro: Estancamiento en el peso del bebé.
  • Chasquido lingual con pérdida de vacío.
  • Regurgitación.
  • Destete temprano
  • Pezones doloridos o con grietas.
  • Mastitis de repetición.
  • Sensación de baja producción de leche.

Debido a todo esto podemos concluir que la anquiloglosia es un problema real que puede afectar no solo a la lactancia (a la que afecta de forma muy significativa), sino a la vida del niño y el adulto pudiendo crear problemas en el futuro.

Es importante que cuando tengamos un problema con la lactancia o sospechemos que nuestro bebé puede tener anquiloglosia acudamos a un especialista que nos ayude en el diagnostico y nos asesore para tomar la decisión del procedimiento en base a la información actual.

Es realmente importante que si existe un frenillo restrictivo se solucione cuanto antes, ya que el procedimiento que se usa antes de los 6 meses es distinto al que se usa más adelante y menos invasivo.

Y ya sabes que, si necesitas ayuda, puedes contar conmigo.

Consejos para amamantar cuando nuestro peque tiene mocos.

Consejos para amamantar cuando nuestro peque tiene mocos.

Una mala posición y un mal agarre están asociados a una menor duración de la lactancia materna, por tanto, que estemos cómodas durante la lactancia y que el bebé esté en una posición optima para coger el pecho, es fundamental.

Hay muchísimas posturas que podemos probar hasta dar con las que mejor se adapten a nosotras como ya vimos en un post anterior.

Pero hoy os quiero hablar de una en concreto que durante esta época del año puede sernos útil conocer y que no vemos a menudo.

En la época de otoño e invierno es muy común que los niños tengan mocos, se pongan malitos y por consiguiente les cueste más comer, al igual que nos pasa a los adultos.

Como bien dice Lucia mi pediatra:

«Los mocos se cogen en septiembre y se sueltan en mayo”

Esto muchas veces nos crea verdaderos quebraderos de cabeza, en especial con los más pequeñitos, para los que supone un esfuerzo extra mamar, si no respiran muy bien debido a la congestión nasal.

Muchas veces al ponerles en las posiciones más usadas como por ejemplo la posición de cuna o sentada, se obstruye aún más sus fosas nasales, como nosotros cuando estamos congestionados y nos acostamos en la cama.

Una buena alternativa es usar posturas que los mantengan más incorporados, ya que de esta manera ayudaremos a que respiren mejor y puedan comer más cómodos.

La primera posición de la que quiero hablaros es la posición biológica.

Esta postura es muy buena opción cuando el bebé es aún muy pequeñito.

En esta posición la mamá se recostará ligeramente, en lugar de tumbarse totalmente sobre su espalda, ayudándose de cojines o almohadas. Se coloca al bebé sobre el pecho o la tripa de mamá y el bebé instintivamente cabeceará para buscar el pecho. Puede tardar un ratito, así que tranquilas, aunque también podemos ayudarle un poquito colocándolo cerca.

Está postura es muy recomendada también las primeras semanas tras el nacimiento y ayuda cuando la mamá tiene problemas como grietas o dolor debido a un mal agarre, ya que con la postura podemos mejorar esté agarre. Además, en nacimientos por cesárea también es una buena opción ya que la zona de la herida quirúrgica queda libre y sin presión.

La segunda posición es la posición de Koala o caballito. En está postura, la mamá se estará sentada con la espalda completamente recta y el bebé se sentará a horcajadas sobre el muslo de la madre o sobre la cadera, y tanto su columna como su cabeza deben mantenerse en posición vertical alineadas mientras mama.

Está postura es más común en bebés más mayores que ya sostienen su cabeza, pero puede realizarse con bebés más pequeños si les ayudamos nosotros a mantener la postura.

Está posición también es muy socorrida en casos en los que el pecho de la mamá tenga gritas o dolor, ya que favorece el agarre profundo del pecho. Además, es beneficiosa en lactantes con reflujo gastroesofágico importante o infecciones de oído (suelen preferir estar en posición vertical). También puede irles bien a bebés con anquiloglosia o con un tono muscular bajo.

Espero que te haya gustado este post y sea de utilidad.

Y no olvides que si existen problemas con tú lactancia o necesitas información puedes escribirme para que realicemos una consultoría y podamos resolver juntas los posibles problemas.

 

Miel ¿Cuándo la pueden tomar los niños?

Miel ¿Cuándo la pueden tomar los niños?

¿Qué es el botulismo y cuál es su peligro en niños?

La Miel es un alimento incluido en nuestra dieta mediterránea y quizá por eso, y porqué es un alimento natural, podemos creer que la podemos ofrecer sin problema a nuestros bebés.

La miel es un alimento que no debería ofrecerse a niños menores del año de edad, ya que aumenta el riesgo de contraer botulismo.

El botulismo es una enfermedad grave y potencialmente mortal, aunque es muy inusual.

Normalmente se produce por una intoxicación alimentaria, al ingerir alimentos contaminados con neurotoxinas potentes llamadas toxinas botulínicas.

En el caso de los lactantes o niños menores de un año, el botulismo se produce al ingerir las esporas de C. botulinum que germinan como bacterias y colonizan el intestino, liberando las toxinas.

En la mayoría de los adultos o niños mayores de un año, esto no pasa, ya que el intestino presenta defensas naturales que impiden que las esporas germinen y crezca la bacteria.

En los lactantes infectados, los síntomas clínicos incluyen:

–Diarreas.

–Pérdida de apetito.

–Debilidad.

–Llanto inconsolable.

–Pérdida del control de la cabeza.

Si bien es muy raro que está infección se produzca, debido a la inmadurez del intestino y el sistema inmune de los lactantes, es recomendable esperar a partir del año para ofrecerlo con seguridad.

La miel tiene muchas propiedades interesantes, vitaminas (C, B1, B2, B3, B5), ácido fólico, minerales como el fósforo, calcio, magnesio, silicio, hierro, magnesio… aminoácidos esenciales, fosfolípidos y desde luego AZÚCARES.

Debido a esto es importante moderar su consumo y no tomar grandes cantidades, ya que, aunque sea un alimento natural, su alto contenido en azúcar, si se toma en exceso, puede ser perjudicial para la salud.

De manera esporádica y en periodos donde se necesita una gran cantidad de energía (como en la infancia) se puede consumir la miel sin tener efectos negativos para la salud.

Sin embargo, debido a que es un azúcar y es muy palatable, es mejor esperar a partir de los dos años para ofrecerlo, ya que al igual que el resto de azucares, puede dejar de lado a alimentos nutricionalmente mucho más interesantes para nuestros peques de la casa.

Señales de hambre en el recién nacido

Señales de hambre en el recién nacido

Una pregunta recurrente en las mamás y papás, sobre todo primerizos, es ¿Cada cuánto hay que darle de comer a un bebé? ¿Cómo puedo saber si el bebé está saciado? ¿Cuánto tiempo mama un bebé?

Vamos a arrojar un poco de luz a todas estas dudas tan comunes.

En primer lugar, debemos tener claro que los bebés a término son capaces de regularse y saber cuánto y cuándo quieren comer.

Y lo más importante es: ¡LA ALIMENTACIÓN ES A DEMANDA! Tanto si el niño está alimentado con lactancia materna, lactancia artificial o incluso en AC.

Debemos dejar al lado el falso mito de que se debe dar de comer cada tres horas y 10 minutos en cada pecho. Esta más que demostrado que esto no es adecuado y es una de las razones por las que algunas lactancias fracasan. No por las mamás, sino porque los profesionales no han sabido dar respuestas acordes a la evidencia científica.

El pecho, tanto como el biberón, es a demanda, es decir, debemos saber identificar las señales de hambre para poder entender cuando nuestro pequeño nos demanda alimento.

Muchas veces debido a la presión social, a malos consejos o incluso a falsos mitos, caemos en la duda de que el bebé no come suficiente, o que al contrario no debe comer hasta que no pase cierto tiempo, o incluso que debemos despertar al bebé para que coma. Esto último, salvo algunas excepciones, como bebes prematuros o con bajo peso, no es necesario hacerlo.

Los recién nacidos pasan sus primeros meses en su mayoría, haciendo dos cosas: comer y dormir. Por tanto, hoy vamos a hablar de las señales que tenemos que identificar para percibir que nuestro peque tiene hambre.

Señales tempranas de hambre:

  • En este momento es cuando debemos dar de comer al bebé, ya que comienza a tener hambre, pero se encuentra relajado y calmado.
  • El peque comienza a moverse, mueve sus manitas, sus pies, la cabeza, abre los ojitos.
  • Abre la boca en busca de su fuente de alimento, busca el pecho de su mamá.

Señales intermedias:

  • En este momento el bebé ya tiene bastante hambre y está más inquieto.
  • Se estira.
  • Comienza a hacer sonidos.
  • Se agita, mueve sus extremidades con más fuerza.
  • Se lleva la mano a la boca.

Señales tardías:

  • En este momento el bebé está muy hambriento, se encuentra agitado e irritado.
  • Llora desconsoladamente.
  • Se pone colorado.
  • Realiza movimientos muy agitados.

Cuando esto pasa lo mejor es intentar calmar al bebé antes de ponerlo al pecho o darle el biberón. Podemos cogerlo en brazos, acunarlo, recostarlo sobre el pecho, hablarle, acariciarle… hasta que se calme un poco y así pueda comer tranquilo y coger bien el pecho.

Cada bebé es un mundo, porque cada persona es única, y ninguno somos iguales.

Hay bebés que maman menos tiempo, pero más veces, y hay bebés que tardan más tiempo en sentir hambre…

También hay factores que influyen, por ejemplo, un bebé recién nacido tiene un estómago muy pequeño que va aumentando de tamaño según pasan los días, por tanto, cuanto mayor es el bebé tarará más tiempo en pedir alimento y lo obtendrá más rápidamente. Otro factor es el clima, un bebé que nace en verano, muy probablemente, mamará más a menudo, ya que no solo maman para alimentarse, sino que además es la forma que tienen de hidratarse.

Recordemos que un bebé únicamente debe alimentarse de leche hasta los 6 meses de vida, tanto si es lactancia materna como si es artificial.

Por tanto, es importante poner al bebé al pecho cuando comience a manifestar señales de hambre tempranas.

Se les debe ofrecer primero un pecho y dejar que lo vacíe, una vez el bebé suelte el pecho, se le ofrecerá el segundo pecho. Algunas veces tendrá suficiente con uno y a veces comerá de los dos.

Es fundamental que el bebé mame del pecho hasta vaciarlo, y no cambiarlo cada 10 minutos, ya que la composición de la leche va cambiando a la vez que el bebé mama, de modo que, al principio de la toma, la leche contiene mucha más agua y al final de la toma contendrá mucha más grasa.

Hay bebés que tardan más que otros en vaciar el pecho, por lo que debemos dejarle en el pecho hasta que él lo suelte por sí solo y entonces le ofreceremos el segundo pecho.

Una vez que el bebé este saciado, soltará él mismo el pecho y se quedará tranquilo y posiblemente dormido.

La leche materna es suficiente para alimentar a un bebé, de hecho, es el mejor alimento que pueden recibir, así que tranquilos.

Y sí necesitas ayuda con tu lactancia, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Leche de Brujas

Leche de Brujas

La leche de brujas o galactorrea del bebé es un proceso que se da a veces en los recién nacidos a término, en cual podemos observar que el pecho de nuestro bebé está inflamado y del pezón puede secretar leche.

Esto es un proceso normal que puede ocurrir tanto en niñas como en niños y que no depende de si están siendo alimentados con lactancia materna o artificial. 

Esto se produce debido a que las hormonas placentarias de la madre pasan al bebé por medio de la placenta en el útero materno. 

Está secreción tiene una composición parecida al calostro materno y se pueden encontrar en ellas grandes cantidades de grasa y ácidos grasos. Aunque está concentración es mayor en la leche materna. 

Esto es algo perfectamente normal, y no debemos asustarnos si se presenta en nuestro bebé al nacer, sin embargo debemos saber que no debemos estimular el pecho del bebé, ni intentar extraer la secreción, ya que su manipulación puede estimular el pecho del bebé y puede producir infecciones.

Esta secreción desaparece sola al cabo de 3 o 4 semanas sin mayor repercusión.

El nombre que se le da, se remonta a la Edad Media. en este momento de la historia la caza de brujas estaba al orden del día y en se pensaba que la presencia de verrugas o el «tercer pezón» se usaba por las brujas para alimentar con leche a seres malignos. A falta de este pezón, la población pensaba que las brujas podían usar a los bebés recién nacidos para alimentar a estos seres malignos. 

Por este motivo algunas personas aún piensan que esta secreción de leche en el recién nacido es algo peligroso y que hay que eliminarla o quitar al bebé la alimentación con pecho materno, aunque nada más lejos de la realidad. 

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5 consejos para el cuidado de recién nacidos en verano

5 consejos para el cuidado de recién nacidos en verano

El verano ha llegado y con él situaciones que pueden crearnos algunas dudas para las familias que acaban de tener un bebé. ¿Debo darle agua? ¿Puedo bañarlo? ¿Tengo que ponerles crema solar? ¿Qué pasa con las picaduras de los insectos?…

¡Comencemos!

AGUA:

¿Cuándo debo ofrecer agua a mi bebé?

Muchas mamás y papás se preguntan si deben dar agua a sus hijos recién nacidos y en especial en verano. Esto dependerá de la edad del bebé.

Sí es un bebé menor de 6 meses, no se debe ofrecer nada que no sea LECHE, tanto materna como artificial. En ambos casos se deberá ofrecer a demanda.

Muchas mamás, sobre todo si ya han tenido otro hijo que nació en otra época del año, se preocupan porque notan que su bebé demanda pecho continuamente. Esto que de por sí es normal, ya que ellos se autorregulan y demandan según sus necesidades, se puede ver incrementado en esta época del año, puesto que los bebés no solo toman pecho para nutrirse, entre sus muchas funciones, tan bien maman para poder hidratarse. La composición de la leche, como ya hemos hablado en otro post, va cambiando a lo largo de la toma, y al principio de la toma tendrá una composición de agua mucho mayor. Por tanto, es normal que notemos que demandan más el pecho y hacen tomas cortas. Esto lo hacen porque es su forma de hidratarse, y con las temperaturas que hay en verano, necesitan hidratarse más, igual que los adultos.

De modo que en menores de 6 meses no debemos dar agua, ni otras bebidas o comidas a nuestro bebé que no sean leche.

¿Cuándo debemos empezar a ofrecer agua?

Cuando los bebés comienzan con la alimentación complementaría, a partir de los 6 meses de edad, se puede ir ofreciendo agua con las comidas, siempre teniendo en cuenta que la leche sigue siendo su principal alimento hasta el año y que de ella van a obtener una gran cantidad de agua. Hay que recordar que siempre se debe ofrecer la leche (tanto si es lactancia materna como artificial) antes de las comidas. De manera que no debemos asustarnos si, aunque le ofrezcamos agua, bebe poca cantidad. Esto es normal y poco a poco irán aumentando la cantidad de agua que ingieren.

CREMA SOLAR:

En bebés menores de 6 meses no se recomienda usar ningún tipo de crema solar, ya que no son necesarias y además hay que recordar que la piel de los bebés es muy sensible. Los bebés de estas edades no deberían recibir luz solar directa, por eso no tenemos que ponerles crema.

En niños más mayores, si podemos emplear crema solar, lo importante que necesitamos conocer, es que las cremas deben proteger frente a radiación UVB y UVA. Podemos encontrar cremas solares con filtros físicos o minerales, que son las más adecuadas para niños de 6 meses hasta los 3 años. O filtros químicos o mixtos especiales para niños, que se pueden utilizar a partir de los 2 años.

La crema solar se debe aplicar 15 minutos antes la exposición solar y se debe repetir la aplicación cada 2 horas y después del baño.

También es necesario usar cremas solares de factores altos y en especial en niños, así que sería ideal usar factores de 30 o 50 que bloquean casi por completo la radiación solar.

Consejos para proteger del sol a los niños:

+ Evitar la exposición solar directa en menores de 3 años y en especial en menores de 6 meses.

+Evitar las horas centrales del día (12:00 a 17:00)

+Usar ropa y gorros con protección antiUV. Así como sombrillas con filtro antiUV.

AIRE ACONDICIONADO:

¿Se puede utilizar? Sí.

Es necesario tener algunas precauciones, pero podemos perfectamente poner el aire acondicionado en casa con niños y recién nacidos.

Precauciones:

+Que la temperatura que elijamos sea constante y no muy baja, unos 25 grados.

+Evitar que al bebé le dé la corriente del ventilador o la salida directa del aire acondicionado.

REPELENTE DE MOSQUITOS:

Todos sabemos que las picaduras de los insectos en verano son algo común y a menudo molesto.

En el caso de nuestros bebés debemos saber que no se pueden usar estos repelentes durante los primeros meses de vida, por tanto debemos priorizar otras medidas de prevención como son mosquiteras en las ventanas de casa, mosquiteras para las cunas, o ropa larga y fina si la temperatura no es muy elevada.

¿PODEMOS BAÑAR A NUESTROS BEBÉS EN LA PISCINA O EN EL MAR?

Se suele recomendar esperar hasta los 6 meses de edad, aunque es verdad que sí que podríamos bañarlos. Siempre deben ser baños breves, evitando grandes cambios de temperatura y si es en piscina no debe llevar cloro.

Para mayores un año, pueden bañarse sin problema, siempre estando pendientes en todo momento, sin dejarlos solos y con precaución.

Recuerda que si necesitas asesorarte sobre esto y muchos otros temas, estamos a tu disposición.