La OMS desde 2001 recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y a partir de ahí, empezar la AC con alimentos nutritivos, adecuados preferentemente de la región y cultura gastronómica propias y continuar con la lactancia hasta al menos los dos años.

De este modo, la AC se podrá iniciar a partir de los 6 meses de vida de un bebé, siendo siempre la Lactancia Materna el alimento principal durante el primer año de vida.

¿Pero y si mi pediatra me recomienda empezar a introducir cereales sin gluten a partir de los cuatro meses? Pues ese profesional no está actualizado en las últimas recomendaciones.

Según diferentes estudios y organismos, por ejemplo, el estudio Breastfeeding and the use of human milk de la Asociación Americana de Pediatría de 2015 dice que “incorporar la alimentación complementaria antes de los 6 meses solo aporta componentes que carecen de los factores protectores de la leche materna”.

Sí hay un problema de peso en el bebé, por ejemplo ha bajado considerablemente su curva de crecimiento, se deben valorar otros factores como son: cambios en el bebé, número de tomas, agarre al pecho y otro tipo de factores, no introducir indistintamente y sin mayor consideración un alimento que desde luego el bebé aún no necesita y no está preparado para recibir.

Y esto se aplica tanto en lactancia materna como artificial.

Es necesario comprender que para comenzar la alimentación complementaria es necesario que el organismo tenga la maduración necesaria, a nivel neurológico, renal, gastrointestinal e inmune, para poder hacerlo.

  • Madurez gastrointestinal: A partir de los 6 meses disminuye la permeabilidad de la membrana intestina, disminuyendo así el riesgo de alergias.
  • Madurez renal: A partir de los seis meses se produce una mayor madurez renal, aunque es a partir de los cuatro meses cuando comienza a permitir la filtración glomerular una mayor tolerancia a agua y solutos.
  • Madurez neurológica: En el 4º mes, comienza el reflejo de extrusión y a los 6 meses más o menos, se adquiere la capacidad de masticar y deglutir sólidos (tan importante para poder comenzar la AC de forma segura para el bebé).

Es fundamental remarcar que, aunque no se han encontrado evidencias científicas de beneficios de introducir alimentos entre los 4 y 6 meses, sí se ha visto un aumento en el número de infecciones, posibilidades de atragantamiento, aumento de gastroenteritis, aumenta el riesgo de anemia, y además a largo plazo se relaciona con un mayor riesgo de obesidad, eccema atópico, DM1 y mayor tasa de destete precoz.

Vale, ya sabemos que antes de los seis meses no debemos dar nada más que leche, pero ¿Cuándo empezaremos realmente a ofrecer AC? ¿A los 6 meses justos?

Realmente a partir de los 6 meses se deben cumplir una serie de requisitos para comenzar con la alimentación complementaria, de tal manera, que habrá bebés preparados y dispuestos a los 6 meses y habrá bebés que tarden un poquito más en empezar, incluso unos meses más.

Requisitos para comenzar la AC:

  1. Mantener la postura de sedestación con apoyo.
  2. La desaparición del reflejo de extrusión (Expulsión de alimentos no líquidos con la lengua).
  3. Coordinación OJO-MANO-BOCA.
  4. Presenta un interés activo por la comida.

Una vez que estos requisitos se cumplan, es hora de comenzar a explorar el mundo de la comida.

Quiero recordar que es posible que al principio solo observe, juegue, o coma pequeños cachitos y luego no quiera más. Es normal y es una etapa de aprendizaje y diversión.

Hay que recordar que hasta el primer año de vida la leche será su alimento principal y lo demás, como su propio nombre indica, es complementario.

Así que no desesperéis, únicamente debéis seguir ofreciendo y poco a poco comenzará a comer más.

Sí tienes más dudas o deseas una asesoría individual sobre AC, no dudes en ponerte en contacto conmigo.